Misceláneos

Cómo tratar las uñas de los pies magulladas

Cómo tratar las uñas de los pies magulladas



We are searching data for your request:

Forums and discussions:
Manuals and reference books:
Data from registers:
Wait the end of the search in all databases.
Upon completion, a link will appear to access the found materials.

Una de las lesiones más comunes en las uñas de los pies es un hematoma debajo de la uña. Esto se llama un hematoma subungico. El hematoma levanta la uña del lecho ungueal subyacente. En algunos casos, esto puede volverse muy doloroso, mientras que en otros la uña del pie finalmente se cae. Hay algunas opciones de tratamiento para las uñas de los pies magulladas.

Drene el líquido que se forma debajo de la uña. Esto liberará el líquido y, por lo tanto, hinchazón y dolor. Esto se puede hacer en casa si tiene una aguja estéril, pero lo mejor es visitar a su médico o podólogo. El alivio del dolor es casi instantáneo. Debe bañar el dedo del pie en agua salada y mantener un vendaje estéril en el dedo hasta que el lecho de la uña se haya curado.

Evite que la uña se enganche en los calcetines manteniéndolos cubiertos con una tirita.

Deje la uña sola si se ha soltado. No intentes arrancar la uña. Solo corta la uña como lo haces con el resto de las uñas de los pies. Si se vuelve muy flojo o incómodo, visite al podólogo para que le quite la sección suelta.

Tenga paciencia si la uña se ha magullado por un tiempo y no le causa ninguna molestia. Pueden pasar de 6 a 12 meses hasta que la uña se aclare.

Controle el dedo en busca de dolor, enrojecimiento o hinchazón. Si esto ocurre, visite a su podólogo.

Asegúrese de que sus zapatos no sean demasiado cortos o estrechos y que tengan un cordón o correa. Esto evitará la presión sobre las uñas de los pies.

Busque la ayuda de su podólogo si la afección recurre. A veces, pueden producirse hematomas debido a un problema estructural con el pie, como un dedo de la garra, o un problema funcional con el pie, como la pronación (rodar).

Propina

  • Si tiene diabetes, mala circulación, neuropatía, un sistema inmunitario deficiente o no puede ver o alcanzar sus pies, no intente tratar la afección usted mismo. Siempre busque el consejo de un podólogo si nota algún cambio en sus pies.